PsicoEducativa: reflexiones y propuestas

Vol. 2, Núm. 3, 2016

Familia, educación y la construcción de la identidad y del autoconcepto en niños escolares

Alan García Cruz (*) alanbron@live.com.mx

*Estudiante de la carrera de Psicología de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, UNAM
Cómo citar este texto:García, A. (2016). Familia, educación y la construcción de la identidad y del autoconcepto en niños escolares. PsicoEducativa: reflexiones y propuestas. 2(3), 41-46.


RESUMEN

Se realizó la aplicación del test de autoconcepto e identidad de Rotter a 11 niños de sexto de primaria de 11 años, con la finalidad de conocer la construcción de la identidad y el autoconcepto que los niños presentan en esta etapa y dar cuenta de la relación que se tiene con la familia y la educación en la formación de estas mismas. El análisis de los datos obtenidos fue de corte cualitativo; sin embargo, para facilitar el análisis se asignaron valores numéricos a cada ítem donde 0 es una respuesta positiva, 1 es una respuesta neutra y 2 es una respuesta negativa, de esta forma se calificó el test y se clasifico en una tabla donde se verían los resultados de los ítems de autoconcepto el cual abarcan las respuestas 18, 23, 25, 32, 37, 38, 47, 48, 49. Y en los resultados se describe el puntaje obtenido por cada uno de los participantes, dicho test a su vez, tiene un último apartado en donde los participantes tenían que elaborar una historia donde abarcaran temas como el sentido de su vida, quien es, que persona quisiera ser, como son las demás personar, como la ven las demás personas y su familia, esta parte es con la finalidad de contrarrestar los puntajes obtenidos en el test y así saber que son congruentes.

Palabras clave: Identidad, autoconcepto, familia, educación.


1. INTRODUCCIÓN

Propósito

El propósito de esta investigación es identificar cómo es la construcción de la identidad, autoconcepto, considerando la familia como primer modelo y los procesos educativos, en niños de sexto año de educación básica en México así como fortalecer y comunicar información importante para dar cuenta de los ambientes y la dinámica familiar

Presentación de la problemática

La sociedad mexicana, se ha visto envuelta en un ambiente de suma violencia, esto es, que comenzamos a deshumanizarnos y por ende dejamos de fomentar los valores. Estos ambientes afectan el desarrollo físico, psicológico y social de las personas, sobre todo el de los niños, quienes a través de diversas reproducciones, como el juego, son como expresan todas las situaciones que viven, aquellas que se encuentran en el contexto en el cual participan. La violencia y la falta de los modelos positivos en los niños es un factor que afecta directamente a la construcción óptima de la identidad y autoconcepto del niño


2. MARCO CONCEPTUAL

Perspectiva

La familia no es solamente un grupo de personas que conviven y comparten vínculos de sangre y apellidos. Es también algo más que una organización de individuos que coopera entre sí. La familia debe ser entendida como una comunidad, como un grupo donde las relaciones entre miembros tienen un profundo carácter afectivo y son las que marcan la diferencia respecto de otro tipo de grupos. Se define, en general, como una “institución social… esencial y natural” (Moghadam, 2004, citado en García, 2007; p. 87) preservada a través de la cultura, cuya función es “socializar a los hijos dentro de los sistemas de normas y valores de la sociedad e inculcarles expectativas apropiadas al estatus” (p.87).

Bajo esta perspectiva, las reacciones emocionales en el contexto familiar son una fuente constante de retroalimentación de las conductas esperadas entre los miembros de la unidad familiar (Martínez 2003). En este sentido, estas comunidades son elementos de integración (Espinoza y Balcázar, 2002) que pueden crear espacios que permiten a los sujetos el desarrollo de una relación de pertenencia e identificación. Esta pertenencia no es casual ni temporal, es esencial, porque define al sujeto ante sí y ante la sociedad en un posicionamiento concreto en ambos casos.

De acuerdo a Giannotti, et. al (2003) la familia es de suma importancia para la vida del ser humano, ya que “es el primer ambiente social del cual el ser humano depende por entero por un periodo más bien largo; … es el ambiente social en el que mentes adultas, los padres o sus sustitutos, interactúan de forma recurrente, y en ciertos momentos exclusiva, con mentes en formación, los hijos, ejercitando un gran poder de modelado;… es en este ambiente donde las frecuentes interacciones, intensas, duraderas en el tiempo, crean un alto grado de interdependencia que puede configurarse corno exceso de implicación, o por el contrario de rechazo” (p. 38); por lo cual define a la familia como un sistema gobernado por reglas, con las cuales, los miembros se comportan de manera repetitiva y organizada, es decir que todos siguen un rol dentro de la dinámica familiar. Se entiende por dinámica familiar, como todo el conjunto de condiciones, de las cuales se desprenden mecanismos que regulan a la familia, como tal, el ambiente, el funcionamiento, y la forma particular de interacción entre los miembros, así como los roles asignados a cada uno de ellos (Viveros y Arias, 2006 y Viveros, 2008, citado en Viveros, 2010), y además, la dinámica familiar tienen siete dimensiones, tales como: roles, autoridad, normas, límites, relaciones afectivas, comunicación y uso de tiempo libre (Viveros y Arias, 2006, citado en Viveros 2010). Cabe mencionar que, dentro de la dinámica familiar se ve favorecida o afectada, en el peor de los casos, por la comunicación, que es de suma importancia ya que de esta depende la resolución de problemáticas, el establecimiento de reglas, el apoyo entre los miembros de la familia, los acuerdos, (Giannotti, et. al., 2003) e incluso la construcción de la identidad; esto permite hacer mención de los modelos familiares, actuales, cuya importancia radica en la forma de organización de las relaciones (interacciones) entre padres e hijos:

• Hiperprotector: Se caracteriza por ser el modelo en una familia pequeña, en la cual los adultos cubren los roles que debe desempeñar el hijo, haciendo su vida “más fácil”. También, enfatizan, los padres, las palabras y gestos de dulzura, cariño y protección, así como la asistencia rápida a cualquier dificultad que presenten el hijo. Los padres se preocupan en demasía por la salud física, la alimentación, el aspecto estético, el éxito y el fracaso escolar, la socialización y el deporte. Además, los intentos del hijo, de tomar iniciativas son, en su mayoría, desalentadas por los padres: “dinos que te falta y nosotros te lo daremos.” (p.55) En este modelo familiar, el padre, por lo general actúa como observador, teniendo poca o nula intervención en la educación del hijo, también, denota la incapacidad de los padres al no poder aplicar correctivos al hijo.

• Democrático-permisivo: se caracteriza, principalmente, por el hecho de que padres e hijos se tratan como “amigos”, o la falta de autoridad y jerarquías. También, se evitan los conflictos partiendo de que las cosas deben hacerse por consensos y no por imposición, además de que todos los miembros de la familia tienen los mismos derechos. Otro aspecto es que las reglas se discuten y acuerdan entre los padres e hijos, llevando, estos últimos, “el poder”, es decir, que manipulan en cierta forma, a los padres.

• Sacrificante: se caracteriza por que los padres se sacrifican constantemente por dar el máximo a los hijos y viceversa. El contenido de los discursos gira, comúnmente, en torno a la idea central de que el deber de los padres es sacrificarse, además de hacer referencia a las desilusiones provocadas por las privaciones y renuncias a favor del bien común. Por lo general, “los sacrificados” asumen el papel de víctimas: “tú no entiendes mi sacrificio…” (p.88) La relación con los hijos se basa en el altruismo insano (Nardone, 1998, citado en Giannotti, 2003), por el que los padres dan sin que se les sea pedido, y si su sacrificio no es valorado se lamentan, enfadan y consideran desagradecidos a los hijos.

• Intermitente: se caracteriza por que los miembros de la familia oscilan de un modelo al otro. Dentro de las interacciones, los padres pueden adoptar diferentes posturas, tanto rígidas como mórbidas, con los hijos. Por su parte los hijos, pueden ser en veces cooperativos y en otras rebeldes. Tienen como ideal que para prevenir cualquier daño es mejor reducir los compromisos.

• Delegante: se caracteriza por que los padres llevan una vida cargada de trabajo, por lo que les atribuyen a otros, suegros o padres, el compromiso de hacerse cargo de los nietos. En cuanto a la comunicación, es común que sea con gestos o expresiones faciales, que muestran desacuerdo y contradicción de lo que dicen. Tanto niños como adultos pueden esconder hechos, ideas o sentimientos, con mutismos y mentiras. Frecuentemente, se hace notar la existencia de las jerarquías: “recuerda que en el fondo serás siempre hijo mío…mientras vivas bajo este techo…” (p.112). Otro aspecto es que puesto que las reglas de los abuelos y los padres no coinciden, los hijos seguirán las más cómodas o las que más les convengan.

• Autoritario: se caracteriza por que uno de los padres o ambos ejercen el poder de forma decidida y rígida, por lo que los hijos tienen poca voz y por ende aceptan los dictámenes de los padres, se les obstaculiza a seguir modas “y se les alienta en el estudio y en la adquisición de habilidades y competencias con las que obtener éxitos y afirmaciones personales.” (p. 120). Generalmente, las mayores inversiones son en el hijo mayor. Cuando el poder se centra en el padre, el ambiente es, en sumo, tenso, ya que éste tiene ciertos grados de violencia e irritabilidad. Los padres hacen uso del monólogo y la afirmación de sus propios principios, imposibilitando a los hijos a replicar. A menudo, la madre trata de justificar las razones del padre, o bien toma el papel de víctima. Espinoza y Balcázar, (2002) argumentan que la familia es la piedra angular del autoestima y el autoconcepto tanto real como ideal, ya que, es con los padres, con quienes el infante se identifica, además de que ellos son quienes generan ambientes para un desarrollo adecuado, además de transmitir aprendizajes, tales como la confianza y el amor propio, entre otros. Estos aprendizajes, o formas de trato en la familia, son interiorizados por el niño, lo cual pasa a ser una parte importante en la construcción de la personalidad, aunado a las experiencias.

Cabe señalar, que, así como es relevante, para la construcción de la identidad, la educación familiar, también lo es la educación meramente institucional. De acuerdo a Redón (2011) “en el contexto escolar se producen y reproducen las significaciones sociales… que constituyen la vida social política de los sujetos y sus identidades.”(p. 3) es decir, que la institución escolar provee al sujeto las herramientas básicas para la adaptación en un contexto social, político y cultural (Cerulo, 1997) esto es, el sentido de pertenencia en un grupo determinado. El docente, así como los padres, funge un papel determinante en la imagen que el alumno tiene de sí mismo como estudiante, fundamentalmente debido a la extensa cantidad de tiempo que interactúa con el alumnado y la importancia que tiene para los escolares. Asimismo, los procesos educativos, según Tirado, Martínez, Covarrubias, López, Quesada, Olmos y Díaz-Barriga (2010), permean el desarrollo de los intereses, al mismo tiempo que promueven la curiosidad, por lo cual, los estados anímicos se ven favorecidos de manera positiva; es decir, las instancias educativas se encargan de motivar a los alumnos para potenciar su desarrollo en diferentes contextos. La motivación, es un fenómeno psicológico el cual, consiste en “la voluntad o deseo de realizar acciones con las que se busca satisfacer una necesidad o deseo… –además- están dirigidas a un propósito.” (Tirado, et. al, 2010; p. 94). Ahora bien, otro punto que cabe destacar, y que es resultado de las interacciones familiares y sociales, es el autoconcepto de acuerdo a Espinoza y Balcázar (2002), es una función primordial de la personalidad, la motivación, el comportamiento y el desarrollo de la salud mental, creando la idiosincrasia personal, es decir, la forma como la persona piensa, actúa y siente, acorde a la estructura social. El autoconcepto no es heredado, sino que es el resultado de la acumulación de autopercepciones obtenidas a partir de las experiencias vividas por el individuo en su interacción con el ambiente (Núñez y González, 1994, citado en Cazalla & Molero, 2013). De acuerdo a Vera y Zebadúa (2002, citado en Cazalla & Molero, 2013) el auto concepto se considera una necesidad humana, profunda y poderosa, básica para la vida sana, con un buen funcionamiento y para la autorrealización.

Espinoza y Balcázar (2002) plantean la existencia del autoconcepto ideal y real; el primero se refiere a “la creencia de la persona o del yo que se piensa, se quiere ser. Incluye aquellas esperanzas, deseos y la consideración de lo que otras personas piensan que el individuo debería ser". Por otro lado el segundo se refiere a la percepción de sí mismo que tiene el individuo; por tanto, en la edad escolar el autoconcepto tiene un carácter “ingenuo”, es decir, que la forma en que el niño se ve a sí mismo depende casi totalmente de lo que los otros perciben y le comunican. Por su parte Haussler y Milicic (1994, citado en Cazalla & Molero, 2013) manifiestan que al autoconcepto es adquirido través de tres etapas sucesivas de la infancia: a) etapa existencial o del sí mismo primitivo: abarca desde el nacimiento hasta los dos años; el niño va desarrollándose hasta percibirse a sí mismo como una realidad distinta de los demás, en el cual el primer contacto con el que tiene el infante es la familia. b) etapa del sí mismo exterior: va desde los dos hasta los doce años; abarca la edad preescolar y escolar. Es la etapa más abierta a la entrada de información y, en este sentido, es crucial el impacto del éxito y el fracaso, así como la relación con los adultos. c) etapa del sí mismo interior: comprende la adolescencia, en la que se busca describirse en términos de identidad, haciéndose esta etapa cada vez más diferenciada y menos global. Si bien gran parte del sustrato de su autoconcepto ya se encuentra construida, esta es la etapa crucial para definirse en términos de autovaloración social. De este modo, el conjunto de interacciones sociales vivenciadas por el adolescente van a definir gran parte de sus vivencias de éxito y fracaso y, por tanto, van a reforzar o resignificar autoconcepto. Vinculado al autoconcepto está el constructo de autoestima que se refiere a cómo se siente la persona en relación consigo mismo, es decir, con lo que percibe; a su vez, este constructo está ligado con la autosatisfacción y la aceptación (Espinoza y Balcázar, 2002) lo cual se aprende desde la infancia, por el apoyo que se da en la interacción social, pero, principalmente en la familia. La autoestima, acorde a Demon y Hart (1982) es una orientación afectiva, dividida como positiva o negativa, la cual se relaciona con el grado de satisfacción de sí mismo, es decir, con los atributos que se perciben de uno mismo. Crocker & Park (2004) por su parte, argumentan que la autoestima se centra en satisfacer las creencias acerca de lo que necesitan para tener valor. Una vez dicho lo anterior, en el presente trabajo se pretende identificar cómo es la construcción de la identidad, autoconcepto y autoestima, considerando los estilos de crianza, en niños de sexto año de educación básica en México. Así como fortalecer y comunicar información importante para dar cuenta de los ambientes y la dinámica familiar así como su integración por medio de talleres que se impartirán para padres e hijos y de esta forma trabajar con los casos individuales en donde el puntaje del niño sea negativo y requiera una intervención más adecuada a dicho caso.


3. PLANTEAMIENTO

Método

Participantes

Se trabajó con 11 niños, de 11 años de edad, que cursan actualmente el sexto grado de nivel básico.

Materiales e instrumentos

Para recabar los datos se utilizó el instrumento de frases incompletas de Rotter (anexo 1) del cual se eliminó el reactivo 47 (mi principal problema en la elección de carrera, profesión o trabajo) y de la técnica narrativa, cuyos ejes serán los siguientes: 1) El sentido de mi vida; 2) Cómo soy; 3) Cómo quisiera ser; 4) Cómo son las demás personas; 5) Cómo los demás me ven y; 6) Mi familia.

Obtención de datos

El análisis de los datos obtenidos fue de corte cualitativo; sin embargo, para facilitar el análisis se asignaron valores numéricos a cada ítem. Como se mencionó anteriormente, se hizo uso del test de frases incompletas de Rotter, el cual se evaluó de la siguiente manera:

a) Respuestas positivas: referentes a la adaptación, optimismo y buenas relaciones; en donde se les asignó el valor de 0.

b) respuestas neutras: aquellas que brindan poca información de la persona; se les asignó el valor de 1.

c) respuestas negativas: referentes a la hostilidad, pesimismo, infelicidad y malas relaciones; en donde se les asignó el valor de 2.

d) frases en blanco: aquellos ítems sin respuesta, lo cual es un indicador de conflicto, por lo tanto, no se le ha asignado valor alguno.

Para facilitar el análisis de la información proporcionada en el test, se consideró el esquema propuesto por Torroella (s/f, citado en González, 2007) el cual permite generar hipótesis basándose en siete categorías, las cuales son: 1) Autoconcepto (18, 23, 25, 32, 37, 38, 47, 48, 49); 2) estados interiores-afectividad (5, 6, 9, 12, 13, 20, 28, 29, 33, 34, 43, 44, 50, 30); 3) motivaciones (1, 3, 22, 35, 39, 42, 45, 46); 4) valores y actitudes (8, 16, 31, 41); 5) problemas y fracasos (2, 15, 21, 26, 46); 6) relaciones interpersonales (7, 10, 19, 24, 27, 40); 7) infancia y hogar parental (4, 11, 14, 17, 36)

Cabe señalar que se ha omitido una categoría (sexo y matrimonio) considerando la variable “edad” de la muestra poblacional. Posteriormente se contrastará la información, proporcionada en el test de frases incompletas con la técnica narrativa, la cual se categorizó de la siguiente manera:

1) Yo (autoconcepto) real: referente a la percepción de sí mismo (el sentido de mi vida, cómo soy, cómo son las demás personas y mi familia)

2) Yo (autoconcepto) ideal: referente a cómo se quiere/ pretende ser (cómo quisiera ser y cómo los demás me ven)..

Resultados

Participante 1

Acorde a la categorización del test de Rotter, el participante proporcionó 16 respuestas positivas, 15 neutrales, 17 negativas, dejando 2 en blanco; así mismo, en la categoría Autoconcepto el participante se muestra equilibrado ya que sus respuestas oscilan entre las positivas (5), obteniendo 2 respuestas negativas y 2 neutrales; sin embargo hubo una respuesta en la que se identificó el empleo de la ironía: “37. Yo secretamente…soy illuminati”, lo cual indica que pudo haber contestado el test de la misma manera, es decir, sin la debida importancia. Por otro lado, en la categoría Estado interiores-afectividad, proporcionó, en su mayoría, respuestas negativas (7), completando las frases con la palabra “nada”, en su mayoría; cabe señalar que en el ítem 9 “me molesta…” él participante ha respondido “…la pared”, podría aludir al hastío que le provoca la escuela, en sí misma, como el estudio. Sin embargo, considerando la ironía con la que respondió la mayoría de los ítems, podría pasarse por alto, ya que más adelante se contradice. En cuanto a la categoría Motivaciones, proporcionó 3 respuestas positivas, 4 neutras y 1 negativa, lo cual podría indicar ambivalencia respecto a las metas futuras, es decir, por un lado, muestra una necesidad de conocimiento, al responder “3. Quisiera…saber mucho" y “22. La lectura…me encanta”; por otro lado hace notar el gusto por el deporte, sobre todo el futbol, tomándolo como parte de su proyecto de vida: “45. Mi mayor ambición…futbolista”. Mientras que en la categoría Valores y actitudes, el participante ha proporcionado 2 respuestas positivas y 2 negativas, lo cual indica que tiene una buena actitud respecto a sí mismo, al responder “8. El mejor…soy yo” y “16. Los deportes…son buenos”, lo que a su vez forma parte del proyecto de vida que comienza a construir el participante. Por otro lado la respuesta dada en el ítem “31. Odio…la escuela” y en el “41. La mayoría de las mujeres…son bipolares” muestran a) el rechazo al sistema educativo b) y el conflicto provocado por la transición de una etapa a otra. En la categoría problemas y fracasos es evidentes, nuevamente que al participante, pese al posible rechazo al sistema educativo, le preocupa no llevar buenas notas, ya que responde “21. Fracasé…en un examen” y “26. Yo necesito…estudiar”. Sin embargo en los ítems 2, 15 y 46 ha dado respuestas evasivas a las preguntas, haciendo uso, nuevamente, de la ironía. Por lo que se refiere a la categoría Relaciones interpersonales, el participante proporciona 2 respuestas positivas, 3 respuestas negativas y ha dejado 1 en blanco, lo cual, nuevamente, es un indicador de la transición de una etapa a otra. Mientras que en la categoría Infancia y familia (hogar parental) el chico proporciona 4 respuestas neutras y 1positiva, nuevamente denota el empleo de la ironía, como método evasivo, por lo que se puede rescatar que hay mayor apego a la figura materna al responder “11. Una madre…es hermosa”; resulta interesante la respuesta dada en el ítem “4. En el hogar…duermo” ya que podría ser un indicio de problemas familiares o una simple respuesta incluida en el cúmulo de las irónicas. Como se ha mencionado anteriormente los ítems que se han dejado en blanco son indicios de problemas específicos, referentes a la correcta construcción de la identidad; el participante no respondió al ítem 27 y 29, de las categorías 2 y 6, respectivamente; por tanto podría inferirse que el participante presenta un leve conflicto en cuanto a las relaciones interpersonales, ya que, contrastando el test de Rotter con la composición, el participante refirió, en ambos instrumentos, que las demás personas “son feas” y que la mayoría de las mujeres “son bipolares”, lo cual indica que el participante se encuentra en una transición de una etapa a otra, esto es, de la niñez a la pubertad, por lo que pretende ser agradable ante los demás, sin embargo, aún causa cierto nivel de ansiedad el hecho de relacionarse con el sexo opuesto, lo cual se consigue en la adolescencia. Véase tabla 1

Participante 2

De acuerdo a la categorización del test de Rotter, el participante proporcionó 14 respuestas positivas, 22 respuestas neutras, 13 respuestas negativas y 1 en blanco; por lo que en la categoría Autoconcepto destacaron las respuestas neutras (4), seguidas de las positivas (3) y finalmente las negativas (2), sin embrago, es evidente que las respuestas que ha proporcionado en los ítems 25, 32 y 49 (respuestas positivas) son las que mayor peso tienen, ya que reflejan, en cierta forma, como se ha ido construyendo el yo real, es decir, la manera en como él se ve a sí mismo, ya que sus respuestas giran en torno a la concepción positiva de sí mismo: “25. Mi futuro…estupendo”, “32. Este lugar…es genial” y “mi personalidad…genial”.

A lo que se refiere a la categoría Estados interiores-afectividad, el participante ha proporcionado 4 respuestas positivas, 6 respuestas neutras y 4 respuestas negativas; al destacar las respuestas neutras, podría inferirse que el participante se muestra inseguro al mostrar sus verdaderos sentimientos, miedos e incluso inquietudes, por lo que, en su mayoría, responde con palabras un tanto evasivas, como “5. Lamento…cosas”, “20. Fracasé…nada”. Cabe resaltar que en el ítem 28 podría encontrarse una señal de alerta, ya que menciona “estoy mejor…cuando juego”, vinculándolo con su gusto referido a los videojuegos, es decir, que podría presentar aislamiento y por ende dificultad en las interacciones social, lo cual perjudicaría la construcción sana del autoconcepto y la identidad. En cuanto a la categoría Motivaciones el participante ha proporcionado, en su mayoría, respuestas neutras (5) y 3 positivas, enfocadas todas las respuestas al juego, lo cual podría hacer referencia a la etapa en la que se encuentra el chico, es decir, aún no se encuentra en la transición de la infancia a la adolescencia (pubertad) por lo que no son evidentes los conflictos que generalmente se presentan en dicha etapa, tales como la cada vez más frecuente interacción con personas del sexo opuesto. Referente a la categoría Valores y actitudes, proporcionó 3 respuestas neutras y 1 negativa; las cuales evadían o daban poca información del participante, ya que las dejaba “incompletas”, es decir, tal parece que escribía palabras de manera azarosa, por ejemplo: “31. Odio…como”. Sin embrago, podría decirse que las respuestas de los ítems 8 y 16 tienen razón de ser, ya que, en el caso del ítem 8 “el mejor…día” muestra un indicio de optimismo, que, probablemente sea generalizado. Asimismo, en el ítem 16 “los deportes…estupendos” muestra que el participante disfruta de las actividades físicas. En cuanto a la categoría de Problemas y fracasos, el participante proporcionó 3 respuestas negativas, 1 neutra y 1 positiva; resulta interesante que dentro de las respuestas negativas hizo referencia a un conflicto, probablemente de autoconcepto, manifestado en el ámbito escolar: “26. Yo necesito…copiar”. Sin embrago el participante no reconoce el conflicto en sí mismo, ya que, ítems atrás, proporciona la siguiente respuesta “21. Fracasé…nada”. Resalta en demasía la respuesta dada en el ítem 15 “no puedo…pegar”, por lo que podría ser un indicador de los valores que se le han inculcado al chico en la familia, lo cual es fundamental para el desarrollo óptimo de las personas, es decir, que la familia, en este caso, juega un papel de suma importancia ya que hacen más llevadera la etapa por la que el chico atravesará en su momento. Por su parte, en la categoría Relaciones interpersonales, el participante ha dado, en su mayoría, respuestas negativas (3), seguida de las positivas (2) y finalmente una neutra. El conjunto de las respuestas dominantes (negativas) demuestran lo dicho anteriormente, esto es que el chico no se encuentra en conflicto evidente, debido a la transición de la infancia a la adolescencia, por lo que él responde, en los ítems 24 y 27: “el impulso sexual…es aburrido” y “el matrimonio…tonto”, lo cual indica que las relaciones con las personas del sexo opuesto aún no cobran importancia en su vida, que, como se había mencionado anteriormente, prefiere los juegos, lo cual es una característica propia de la etapa. En cuanto a la categoría Infancia y familia, proporcionó 4 respuestas neutras y 1 positiva, es decir, que evitó proporcionar demasiada información referente al tópico; asimismo, en la composición, el chico se limitó a definir a su familia como “muy muy maravillosa”, por lo tanto no pueden hacerse inferencias dejando en duda el tipo de familia y la dinámica que lleva en el hogar. Sin embargo, al referirnos, en la composición “yo quisiera ser victorioso en todo, menos en lo malo” podría prestarse como indicador de una formación de valores provenientes del hogar parental, por lo tanto podría decirse, que en su hogar prolifera el discurso de la moral y la ética. Véase tabla 1

Participante 3

Este participante muestra un total de respuestas neutras con 20 positivas 9y negativas 17, obtuvo un equilibrio entre respuestas negativas y positivas con respecto al constructo de auto concepto, mientras que en la categoría infancia y hogar parental se obtuvo más respuestas neutras. Véase tabla 1

Participante 4

Este participante obtuvo un total de 24 respuestas neutras, 6 positivas y 16 negativas, con respecto al constructo de auto concepto obtuvo el mismo número de respuestas negativa y neutras (4) y solo 1 positiva y en el constructor de infancia y familia parental obtuvo más respuestas neutras y solo 2 positivas. Véase tabla 1

Participante 5

Este participante obtuvo 36 respuestas neutras, 10 positivas y 7 negativas. En el constructo de auto concepto manifestó más respuestas positivas y neutras, solo 1 negativa, lo cual nos podría indicar que tiene un buen auto concepto, ya que también en la categoría de hogar y hogar parental obtuvo en 4 respuestas neutras y 2 respuestas positivas. Véase tabla 1

Participante 6

Este participante respondió 29 frases con respuestas neutras, 6 positivas y 7neutras, con respecto al constructo de autoconcepto mostro una tendencia hacia respuestas positivas y neutras más que negativas ya que solo respondió 1 frase negativamente, esto nos podría indicar una buena formación de un buen auto concepto por pate del participante; en el constructo familia y hogar parental su mayoría de respuestas fueron positivas (2) y neutras (2). Véase tabla 1

Participante 7

Puede observarse que los ítems (23, 32, 37, 48, 49, 50) que refieren su mente, el lugar, lo que hace secretamente, sus aptitudes su personalidad y la felicidad se ubican en la categoría 0 la cual es positiva y sus respuestas afirmas su confianza así como sus habilidades y su personalidad, a pesar de tener tres ítems (18, 23, 37) en la clasificación negativa, es importante señalar que abordan su futuro, la mente, y lo que realiza secretamente, esto nos puede indicar una problemática de vocación y de dirección más que un problema de relaciones interpersonales. Véase tabla 1

Participante 8

En la tabla 1 se observa la mayoría de los ítems en una clasificación positiva, esto nos indica una buena formación interpersonal y solo una repuesta neutra en el aspecto de los nervios, se podría interpretar como la falta de habilidad para solucionar problemas. En su relato afirma ser diferente a los demás y el gusto que tiene por apoyar a las demás personas, así como el sentido de su vida es textualmente la familia. Véase tabla

Participante 9

Se observa una inclinación hacia la categoría positiva aunque es importante señalar el único ítem que se encuentra en la categoría negativa es el ítem 18, el cual nos habla sobre sus nervios cuya respuesta es referente a la decepción hacia los demás, esto puede ser un indicador de la exigencias que tiene hacia su propio autoconcepto aunque en su historia de igual forma la concepción de las demás personas no es positiva pero aclara la importancia del apoyo familiar y social. Véase tabla 1

Particípate 10

Aunque el participante número 14 haya tenido el mayor número de repuestas negativas, que se referían a el matrimonio, a su preocupación principal, a las otras persona y a su mayor problema, podría ser un indicador de la existencia de un problema en su concepción familiar y social, a su vez existe un balanceo en las respuestas positivas que van relacionadas con su mente, con lo que hace secretamente, con las diversiones, ya que dichas respuestas iban desde el juego y pasarla bien, en cuanto a su narración con las características, en la última categoría de familia, no mencionó nada lo cual podría interpretarse como una problemática con el tema, sin embargo en las demás temáticas escribió adjetivos positivos y que afirman su confianza así como sus habilidades al mencionar la inteligencia como una de sus cualidades. Véase tabla 1

Participante 11

Se observa que el participante número 15 no tiene ninguna interpretación negativa, lo cual se puede interpretar como una buena formación personal y el reconocimiento de sus habilidades y buena formación de su autoconcepto, en su relato menciona su futuro como una profesión y en cuanto a los demás reconoce que solo algunas personas no son buenas, esto nos habla de una concepción clara y objetiva de su ambiente en el que se desarrolla. De acuerdo al test de frases incompletas de Rotter los participantes mostraron un número alto de respuestas positivas en los ítems correspondientes a autoconcepto ítems (18, 23, 25, 32, 37, 38, 48, 49, 50) y en la mayoría de sus relatos donde se abarcaban temáticas del sentido de su vida, cómo es, cómo quisiera ser, cómo son las demás persona, cómo me ven los demás y mi familia, se observó que el aspecto familiar, es de suma importancia en la construcción de su personalidad, al relatar el apoyo que reciben para enfrentar una problemática. En general podría afirmarse que la relación que hay entre su familia y su ámbito escolar influye positivamente, aunque es importante indagar un poco en su concepción. En la tabla número 3 se puede observar que los ítems 18 y 25 que hacen referencia a sus nervios y su futuro se ven inclinados a la categoría número dos, la cual al ser una categoría negativa abarcando la hostilidad, pesimismo, infelicidad y malas relaciones, puede interpretarse como un problema en las relaciones personales y como estas afectan su autoestima así como su autoconcepto. Se interpreta así como un ligera inclinación del ítem 23 el cual abarca el tema de, qué realiza secretamente, ya que las respuestas iban desde “hacer algo malo” hasta algo “neutral” como comer, sin embargo es importante considerar esta “neutralidad” ya que la ansiedad es uno de los factores principales para el consumo excesivo de alimento. Véase tabla 1



Tabla 1: categoría autoconcepto puntajes obtenidos en el test de Rotter

Solución del caso

Con base a la información obtenida se pretende identificar los niños que presentan un alto puntaje en las respuestas negativas así como trabajarlo de forma individual por medio de talleres y una propuesta a la institución y a sus familiares para dar cuenta de los datos obtenidos y así trabajar sobre estos.

Discusión

Los beneficios con los talleres podrán darse la información adecuada así como mostrar la dinámica familiar más adecuada y con aspectos que les ayuden a mejorar el desarrollo de sus hijos

Las limitaciones van desde que ninguna familia puede reconocer que carece o es disfuncional en algunos aspectos importantes de la integración familiar, y por lo tanto proponer que se enseñará como tener una “mejor” familia, en primera instancia la idea les ocasione un problema o incluso negarse a participar en dicho taller. Sin embargo la forma en la que se les presentará y el hincapié que se hará en el mejor desarrollo de su hijo quizá sea un buen medio para abordarlos y de esta forma animarlos a participar más que en los talleres en la idea de mejorar la integración familiar.


4. CONCLUSIÓN

Discusión y conclusiones
Tomando en cuenta a varios autores entre ellos Espinoza y Balcázar (2002) los cuales plantean la existencia del autoconcepto ideal y real; el primero se refiere a “la creencia de la persona o del yo que se piensa, se quiere ser. Incluye aquellas esperanzas, deseos y la consideración de lo que otras personas piensan que el individuo debería ser". Por otro lado el segundo se refiere a la percepción de sí mismo que tiene el individuo; por tanto, en la edad escolar el autoconcepto tiene un carácter “ingenuo”, es decir, que la forma en que el niño se ve a sí mismo depende casi totalmente de lo que los otros perciben y le comunican. Con base en esto poder ver que la formación que el niño va creando de sí mismo no sólo es una construcción individual sino que también afecta como los demás lo previenen, es importante tomar en cuenta esto para lograr una intervención adecuada y así lograr identificar los factores que afectan directamente a la formación de su identidad. Por otra parte La autoestima, acorde a Demon y Hart (1982) es una orientación afectiva, dividida como positiva o negativa, la cual se relaciona con el grado de satisfacción de sí mismo, es decir, con los atributos que se perciben de uno mismo. Crocker & Park (2004) por su parte, argumentan que la autoestima se centra en satisfacer las creencias acerca de lo que necesitan para tener valor. Por lo tanto es importante identificar el valor que el niño se da a sí mismo y con esto trabajar los casos individuales. Sin embargo Cabe señalar, que, así como es relevante, para la construcción de la identidad, la educación familiar, también lo es la educación meramente institucional. De acuerdo a Redón (2011) “en el contexto escolar se producen y reproducen las significaciones sociales… que constituyen la vida social política de los sujetos y sus identidades.”(p. 3) es decir, que la institución escolar provee al sujeto las herramientas básicas para la adaptación en un contexto social, político y cultural (Cerulo, 1997) esto es, el sentido de pertenencia en un grupo determinado. El docente, así como los padres, funge un papel determinante en la imagen que el alumno tiene de sí mismo como estudiante, fundamentalmente debido a la extensa cantidad de tiempo que interactúa con el alumnado y la importancia que tiene para los escolares. Asimismo, los procesos educativos, según Tirado, Martínez, Covarrubias, López, Quesada, Olmos y Díaz-Barriga (2010), permean el desarrollo de los intereses, al mismo tiempo que promueven la curiosidad, por lo cual, los estados anímicos se ven favorecidos de manera positiva; es decir, las instancias educativas se encargan de motivar a los alumnos para potenciar su desarrollo en diferentes contextos. La motivación, es un fenómeno psicológico el cual, consiste en “la voluntad o deseo de realizar acciones con las que se busca satisfacer una necesidad o deseo… –además- están dirigidas a un propósito.” (Tirado, et. al, 2010; p. 94). Con base a lo anterior es importante considerar todos estos aspectos, tanto familiares como educativos, para lograr identificar los factores que afecten directamente al desarrollo adecuado del niño.

5. REFERENCIAS

Cazalla N. & Molero, D. (2013). Revisión teórica sobre el autoconcepto y su importancia en la adolescencia. Revista Electrónica de Investigación y Docencia, 43-64.

Cerulo, A. K. (1997). Identity construction: new issues, new directions. Annual Review of Sociology. (23) 385-409.

Crocker, J. & Park, L. (2004). The Costly Pursuit of Self-Esteem.

Damon, W. & Hart, D. (1982). The developmen of self-undestanding from infancy through adolescence. Child development, (53). 841-864.

Espinoza, A., & Balcázar, P. (2002). Autoconcepto y autoestima en niños maltratados y niños de familias intactas. Psicología.com, 6 (1), 149-160.

García-Méndez, M. (2007). Estrategias de evaluación e intervención en psicología, México, Fes Zaragoza.

Giannotti, E., Nardone, G. & Rocchi, R. (2003). Modelos de familia. Conocer y resolver los problemas entre padres e hijos. Barcelona, Herder, Editorial. 158 pp.

Martínez, I., Musitu, G., García, J. F., & Camino, L. (2003). Un análisis intercultural de los efectos de la socialización familiar en el autoconcepto: España y Brasil. Psicologia, Educação e Cultura, 7, 239-259.

Redón, S. (2011). Escuela e identidad: un desafío docente para la cohesión social. Revista latinoamericana (30), 1-21 pp.

Shelton, K. K., Frick, P. J. & Wootton, J. (1996). Assessment of parenting practices in families of elementary school-age children. Journal of Clinical Child Psychology, 25 (3).

Viveros, E. (2010). Roles, patriarcado y dinámica interna familiar. Reflexiones útiles para Latinoamérica. Revista virtual Universidad Católica del Norte. Núm. 31, 388-406